Método N.A.C.E.S ®

¿Qué es Método NACES?
Las siglas NACES significan «nueva activación de códigos de códigos esenciales». Lo que quiere decir es que es como si la mujer pudiera dejar atrás «códigos» que se imprimieron en su mente debido a sus experiencias previas y pudiera cambiar creencias e ideas, que le lleven a poder disfrutar de su embarazo y el nacimiento de su bebé.
Método NACES es un acompañamiento físico, emocional y psicológico, que cambia la conciencia de la maternidad. Su creadora es la psicóloga y sexóloga Esther Navarro, a quien podéis seguir en su red social de Instagram @metodonaces.oficial
Se basa en los conocimientos de la psicología, la fisiología del cuerpo femenino, la sexología, el procesamiento neurolingüístico (PNL), la hipnosis clásica y ericksoniana y la psiconeuroinmunología. Y se utilizan para su aplicación visualizaciones, afirmaciones positivas, emociones y relajación, entre otras técnicas.
El uso clásico de NACES, es de cara al futuro nacimiento del bebé, dirigiéndose por tanto a mujeres embarazadas y su familia. Ayudamos a la mamá a visualizarse, en un estado de calma y tranquilidad, dando a luz. Facilitamos que adquiera la confianza y seguridad en ella misma y en su bebé, en la sabiduría de sus cuerpos y en sus capacidades innatas para, llegado el momento, colaboren mutuamente en el proceso del nacimiento.
Modificamos las creencias negativas que se vienen arrastrando del proceso del nacimiento como algo doloroso e insoportable para cambiarlas por un momento empoderador, de fuerza y conexión con una misma. Se trabajan pensamientos y emociones con el consciente y con el inconsciente, porque este último es el que se pondrá en marcha en el momento de dar a luz y es importante que las creencias que haya en él sean positivas y no limitantes. La manera en que pensamos y sentimos tiene mucho que ver con cómo reacciona nuestro cuerpo, y con nuestras palabras, vamos potenciando procesos hormonales que serán fundamentales para el nacimiento: producción de oxitocina, endorfinas y serotonina.
De esta manera, no sólo conseguimos que la madre llegue al final del embarazo confiada en su capacidad de ayudar a nacer a su bebé, sino que también disfrute del proceso de gestar en su vientre a una nueva vida, que pueda conectar con ese bebé, sentirlo, imaginarlo… favoreciendo ya el vínculo desde el embarazo, lo cual será beneficioso de cara al posparto. También incluimos a la pareja, otros hijos o familiares y amigos más queridos para la embarazada, haciendo que ellos también puedan sentir esa conexión con el bebé y que el proceso sea más emocionante todavía para todos.
¿Cómo trabajamos estos pensamientos y emociones?
Para entender la eficacia de NACES, necesitamos conocer a grandes rasgos, cómo es nuestro cerebro. En nuestro cerebro hay dos grandes «sistemas»: la corteza cerebral, que es la que nos diferencia del resto de animales y la que nos permite tener conciencia, reflexión y voluntad. Y por otro lado el subcórtex o cerebro primitivo, que es donde se alojan todos los instintos más básicos, el que reacciona automáticamente ante un posible «ataque» y donde se alojan los miedos. Para esta parte del cerebro todo es real. Un ejemplo claro de esto es cuando estás en el cine viendo una película de miedo y a pesar de que conscientemente sabes que es una película, que no es real y que estás en el cine sentado comiendo palomitas, tu inconsciente se sobresalta o se te acelera el corazón en los momentos de más suspense. Es aquí donde se encuentran todas nuestras creencias más arraigadas sobre nosotros mismos, sobre los demás y el entorno que nos rodea, fruto de experiencias vividas a lo largo de nuestra vida.
Por otro lado, en nuestro cerebro las neuronas se comunican a través de impulsos nerviosos, lo que genera, en un electroencefalograma, una serie de ondas (gamma, beta, alfa), que según el estado en el que nos encontremos son de una u otra manera. Las ondas alfa son aquellas que se producen en momentos de profunda relajación, cercanos al sueño y se ha comprobado que la información se graba más fácilmente en nuestro inconsciente.
Por ello, en las sesiones NACES utilizamos una música suave que produce en nuestro cerebro ondas alfa. Así las visualizaciones y afirmaciones que le vayamos diciendo a la mamá se le quedarán mejor ancladas. Hay que puntualizar, que la mujer está consciente y despierta, sólo se encuentra muy relajada y con su parte consciente inhibida, que no eliminada.
¿Cuándo utilizar Método NACES?
Los profesionales de Método NACES, podemos acompañar a la mujer embarazada durante su embarazo (lo recomendable es a partir de las 20 semanas que es cuando se empieza a notar al bebé) y también durante el momento del nacimiento si ella y su pareja lo desean, potenciando aún más el efecto.
Y Esther Navarro, su creadora, ha ido más allá, adaptando NACES a otras etapas de la vida de las mujeres: infertilidad, menopausia precoz, histerectomía, pérdidas gestacionales, lactancia materna y un sinfín de circunstancias a las que pueden enfrentarse las mujeres a lo largo de su vida reproductiva y que pueden ser potencialmente dañinas para su autoestima y autoconfianza.
Así que, método NACES está indicado para todas aquellas mujeres que deseen recuperar el poder, la confianza y amor en sí mismas y en su propio cuerpo. Es más que un simple acompañamiento, es vivir con esa mujer el redescubrir el increíble poder de su cuerpo perfecto.
Ver MásIntervenciones en el proceso de parto

¿Qué significa intervenir en el proceso de parto de una mujer?
Realizar intervenciones durante el proceso de parto de una mujer es alterar su curso natural y fisiológico.
El parto es un proceso fisiológico e involuntario, como lo es la digestión o la respiración. Y al igual que estos procesos tienen un bajo riesgo de que se compliquen, salvo patologías previas, con el parto sucede lo mismo, por sí mismo no es un acontecimiento de riesgo y por lo tanto no tiene por qué hacer saltar las alarmas.
Nuestras abuelas, bisabuelas y anteriores ancestras no acudían a un centro hospitalario para dar a luz. Lo hacían en la intimidad de su casa, acompañadas, en la mayoría de las veces por otras mujeres de su familia, la madre, la hermana… y quizá alguna partera.
Por supuesto, que con los avances médicos se han podido salvar muchas vidas de madres y bebés que estaban en riesgo, pero son precisamente para estos casos, en los que hay riesgo previo. Sin embargo, se ha generalizado en este paradigma tecnocrático en el que vivimos, que la tecnología es mejor que la naturaleza, y no nos equivoquemos, gracias a la naturaleza seguimos vivos, gracias a la naturaleza hemos podido evolucionar durante miles de años. Por tanto, hay que buscar un equilibrio entre lo natural y fisiológico y lo técnico y medicalizado.
Lo que suele suceder al inicio del trabajo de parto, cuando comienzan las contracciones rítmicas o cuando la mujer rompe aguas, es que inmediatamente surgen los nervios (sobre todo en la persona no gestante) y se quiere salir corriendo para el hospital. Y esta es la primera intervención que se realiza, el traslado al hospital.
Sin embargo, los estudios dicen que cuando una mujer, que confía en ella misma y en su bebé, empoderada y sin ninguna complicación en el embarazo, al comenzar el trabajo de parto desea seguir con su rutina, estar en casa y decírselo a alguien de confianza (la pareja, la madre, la hermana o amiga…). Y esto tiene su sentido, la tranquilidad, la calma, la confianza, favorecen la producción de OXITOCINA, hormona indispensable para que el útero se vaya contrayendo y haya una buena progresión del parto.
Cuando acudimos al hospital, sobre todo si somos primerizas, suceden varias cosas:
- Sales de la intimidad de tu hogar, a un sitio desconocido, con personas desconocidas, o con suerte con un/a matrón/a y un/a ginecólogo/a que puede que conozcas desde hace apenas unas 40 semanas.
- Sientes cierto nerviosismo al no saber qué te pueden decir, puedes pensar que te mandarán de vuelta a casa porque consideran que no estás de parto, que quizá tu pareja no pueda entrar contigo en el primer reconocimiento en urgencias o estar aterrada por miedo a que te hagan un tacto vaginal completamente innecesario.
Y la respuesta que se genera ante estos acontecimientos es un aumento de CORTISOL, debido al estrés y al miedo sentido. Y esta hormona es incompatible con la oxitocina, que recordemos que es esencial para que las contracciones del útero vayan abriendo el cérvix y se produzca un buen progreso.
Y esta primera intervención puede abrir la puerta hacia una CASCADA DE INTERVENCIONES que se encadenan. Si el proceso de dilatación se enlentece o detiene porque la madre está asustada o estresada (cortisol vs oxitocina) los profesionales sanitarios pueden decidir administrar oxitocina sintética. Para ello, hay que poner una vía endovenosa y esta oxitocina sintética puede hacer que las contracciones sean tan dolorosas que la mujer, que no tenía pensado ponerse la epidural, la pida, con la consiguiente inmovilización que implica que la madre no puede ayudar al bebé con sus movimientos a descender por el canal del parto. Y además, si se ha administrado demasiada oxitocina sintética, se puede causar sufrimiento fetal, pues el bebé no aguanta la intensidad de las contracciones. Entonces, tanto si el bebé no se puede colocar bien para descender, como si tiene signos de sufrimiento, se interviene con actuaciones como: ventosa, fórceps, maniobra de Kristeller, episiotomías y en el caso más grave, cesáreas innecesarias, porque si se deja tranquila a la madre, en su intimidad y privacidad, su cuerpo va a realizar el trabajo, junto con el bebé para que se produzca el nacimiento de la mejor manera posible. Y haciendo esto, hubiera complicaciones, entonces sí sería necesario intervenir, pero no es lo que suele ocurrir por norma general.
Por lo tanto, es esencial que las madres tengan información sobre cómo se desencadena el parto y qué procesos se producen, además de empoderarla durante todo el periodo prenatal y permitir que esté acompañada por una persona de su elección para que disponga del apoyo emocional necesario en un acontecimiento tan trascendental como es el nacimiento de un hijo.
Ver MásLa magia del parto
💫LA MAGIA DEL PARTO 💫
El parto es un momento trascendental y transformador en la vida de una mujer.
Un parto fisiológico y espontáneo se inicia gracias a que el cerebro del bebé👶🏻, que ya se encuentra preparado, segrega ciertas hormonas que pasan a la sangre de la mamá y viajan hasta su cerebro para comenzar con el baile de hormonas que culminará con el nacimiento del bebé.
El parto es un evento neurohormonal ÚNICO E IRREPETIBLE, es decir, la manera en la que se encuentran los cerebros🧠 de mamá👩🏻🦰 y bebé 👶🏽es imposible de reproducir en un laboratorio en otro momento de la vida.
La oxitocina, las endorfinas y las catecolaminas juegan un papel fundamental que hacen que durante y justo tras el parto el cerebro 🧠 se encuentre especialmente sensible al entorno que le rodea, es decir, que todo lo que ocurra quedará fuertemente grabado en la memoria de la mamá y del bebé 📸.
¿Os hacéis una idea de por qué hay que cuidar tanto las circunstancias y detalles que rodean al parto?
Ver MásEl rol del acompañante durante el parto
Durante el trabajo de parto la mujer suele elegir a su pareja👭👫 como la persona que quiere que la acompañe durante el proceso.
La persona acompañante puede adoptar 3 roles diferentes ante la situación:
🗣Coach: depende de como se mire, puede ser positivo o negativo. El acompañante anima, motiva e incluso dirige a la mujer durante el trabajo de parto, lo que puede resultar molesto para ella si es demasiado invasivo y se olvida de que la verdadera protagonista de este proceso es ELLA 🤰
🤲Compañero/a: ambos forman un equipo y él/ella tiene en cuenta las preferencias y necesidades de la mujer, intentando responder a ellas y sabiendo que ella es el centro de esta experiencia.
👀Testigo: adopta una actitud pasiva, bien por propia voluntad o bien por verse obligado a ello. Esta postura puede no ser del todo negativa, ya que al observar todo el proceso puede ayudar a reconstruir el relato del parto a la mujer. La necesidad de construir una narrativa del proceso de parto es una necesidad que tienen la mayoría de las mujeres en el postparto inmediato.
La preparación al parto centrada en los acompañantes aportaría muchos beneficios a las mujeres que van a dar a luz, se comprenderían muchas cosas de las que suceden en el proceso, se tendría información para saber actuar y atender las necesidades de la mamá y prepararían psicológica y emocionalmente a las personas acompañantes para afrontar un evento tan trascendental como es el parto.
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